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Introducción al Tarot, 3º parte

April 18, 2012 / by / 0 Comment

Por Hector Sepp

Astrología y Cosmobiología, Londres U.K.

El Tarot consta de dos partes, los llamados Arcanos Mayores, que son las 22 láminas que nos ocupan en estas notas de introducción al tema y los Arcanos Menores. Estos en general representan personajes, situaciones y los pormenores propios del acontecer.

En una lectura de Tarot las cartas se pueden disponer o usar de varias maneras, desde sacar una carta hasta formar con ellas figuras, como círculos, pirámides, etc. Estas formaciones reciben el nombre de “tiradas” y en ellas cada parte o posición en la figura representa algo, como p.ej. Lo inconsciente, obstáculos por superar o la acción más conveniente a seguir.

De este modo, el significado de la carta que sacas para cada una de estas posiciones se interpreta en relación a lo que la posición representa. En un ejemplo simple, El Colgado en la posición de la acción más conveniente, indicará que ésta puede ser el ver las cosas desde otro punto de vista, pasando por un tiempo de espera o transición y posiblemente el tener que hacer un sacrificio en vista a un bien mayor.

TIRADAS

Comenzaremos con dos formas simples en que pueden disponerse los naipes.

En la primera sacas una carta, luego otra que pones a su derecha y finalmente una tercera que pones a continuación.

La primera carta representa un hecho o tendencia próxima a suceder en relación al tema de la consulta.

La segunda señala los sentimientos y reacciones que lo anterior provoca en ti.

La tercera muestra un desarrollo probable de la situación.

Una segunda manera de ubicar las cartas es de la siguiente forma :

Aquí la primera carta señala la raíz de la situación y los aspectos profundos e  inconscientes.

La carta a la derecha indica el futuro próximo, lo que ya empieza a manifestarse.

La tercera carta muestra la culminación de la situación o el resultado más probable.

La carta a la izquierda se refiere a una situación del pasado pero que tiene relevancia en el presente.

Finalmente, la carta al centro de la figura representa un consejo o la acción más conveniente a seguir.

Acostumbro usar esta tirada al inicio de una consulta a modo de una visión general. Suele ser una representación muy clara del momento por el que atraviesa la persona, sobre todo en relación al aspecto cíclico de las cosas y su desarrollo en el tiempo.

EL MENSAJE DE LO INTERNO

Sabemos que la parte inconsciente de nuestra psique es bastamente mayor que la consciente. Los estudios al respecto muestran que ocupa un 88% del volumen físico del cerebro contra un 12% de la mente consciente. El Inconsciente es una dimensión de la realidad que está más allá del tiempo y del espacio, más allá de las creencias sobre lo posible e imposible y de las definiciones que llevan a nuestra concepción de lo que llamamos realidad.

Las capacidades y experiencias de lo paranormal tienen su base en esta misteriosa dimensión.

En el Tarot por ejemplo, la sincronía de los acontecimientos nos hace elegir la carta que corresponde a nuestro estado psicológico, emocional y a las circunstancias externas que reflejan dicho estado. Pero también “algo” en nosotros “sabe” cuáles son las cartas indicadas para que proyectemos en ellas lo que estamos viviendo . En otras palabras, el inconsciente hace uso de este medio para proyectarse y para que nuestra mente consciente pueda tomar nota de ello, de un modo similar a los mensajes transmitidos a nosotros mismos por medio de los sueños.

Todo indica que para el Inconsciente da lo mismo que la carta esté boca abajo y que conscientemente no sepamos cuál es.

Se acostumbre decir que el Tarot puede aconsejarnos u orientar sobre algún tema que consultemos. Por mi parte prefiero considerar que es la propia sabiduría inconsciente de a persona quien se dirige a su consciente, del mismo modo como ocurre en los sueños, usando las láminas para este fin. Me hace más sentido este modo de ver las cosas que la opinión generalizada de que es el Tarot mismo quien da respuestas a la persona que consulta, como si las cartas tuvieran vida propia. Esta creencia supone atribuir a objetos externos un poder que claramente viene del interior de cada uno.

Para que el Tarot cumpla su finalidad es necesario abordarlo con confianza y en una atmósfera de tranquilidad. Dejar que lo interno se exprese. Las cartas jamás fallan en expresar el momento. La interpretación con práctica se aprende.

¡Buena suerte!

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EL LOCO

ARCANO O y XXII

Representa los comienzos de algo. La energía inicial de actuar espontáneamente y ser capaz de arriesgarse sin temor a lo desconocido e inesperado. Es hacer lo que uno siente, aún cuando esto pueda no ser lo más lógico o práctico. Es más bien el impulso a seguir lo que el corazón dicta, confiando en la propia intuición e instinto más que en lo planificado. En síntesis, es ser capaz de arriesgarse sin temor a lo desconocido.

El Loco no es convencional; ama la libertad, la independencia y la aventura. Sigue su propio camino, libre, despreocupado, sin apegos ni ataduras. Su mundo no es el de la seguridad de lo conocido, ni la conformidad con lo establecido y aceptado socialmente. Es una fuerza anárquica por naturaleza, desprejuiciada y rebelde frente a los convencionalismos y restricciones. Es aquella parte de uno que se atreve a hacer locuras, a dar un salto al vacío y transgredir los límites. Puede no saber a dónde lo llevará este impulso, pero sí sabe que es lo que más desea.

Su instinto animal le guía y avisa de los peligros que puede encontrar en el camino. El Loco es el antepasado del Joker, el comodín de los naipes clásicos, carta que también podría ser considerada como un símbolo de libertad, ya que no está limitada por el orden de ningún número y tiene la ventaja de poder reemplazar a cualquier otra carta en el juego.

El Joker es además la caracterización del bufón, el que no sólo divertía al rey sino que era el único personaje de la corte con el privilegio de poder decirle lo que fuese con entera libertad.

En su aspecto negativo, El Loco puede señalar una conducta anárquica y extravagante que no conduce a ninguna parte.

Más que actuar siguiendo un sentimiento profundo, lo hace por un impulso ciego y atolondrado. Es indicación de irresponsabilidad, descuido y carencia de sentido común, como cuando alguien se tira a una piscina sin haber visto antes si había agua en ella.

EL MAGO

ARCANO 1

Al igual que El Loco, puede indicar comienzos, a diferencia de que este Arcano posee un propósito definido.

Representa la voluntad dirigida hacia un objetivo.

La varita mágica que sostiene con su mano izquierda recibe la Energía Universal, mientras que con la derecha la dirige hacia la realidad concreta.

La palabra mago tiene que ver con imago y con imaginación, indicando el poder de visualizar un objetivo y de canalizar la energía hasta lograrlo.

En su mesa están los símbolos de la magia ritual, la cual alude al poder para hacer que lo que desea se convierta en realidad.

El Mago puede conseguir cosas aparentemente imposibles, gracias a su habilidad para utilizar todos sus recursos y capacidades en lograr lo que se ha propuesto. Un mago puede hacer magia y realizar cualquier cosa en que ponga su voluntad y determinación. Cuenta además con rapidez mental y versatilidad, así como con astucia, ingenio y poder de convencimiento. Tiene la capacidad de seducir e influenciar a otros para que crean o hagan lo que él desea. Puede ser un muy buen vendedor, como también un ilusionista y prestidigitador que entretiene y encanta.

En su aspecto negativo, la carta puede indicar abuso de poder, alguien que busca dominar a otros por medio de la manipulación y sólo para su propio beneficio. Es el charlatán, el tramposo y el estafador, un individuo hábil y astuto pero sin ética.

LA SACERDOTISA

ARCANO II

Su figura es una imagen del alma consagrada a lo espiritual. Es una especie de guardiana de los misterios. Su libro contiene aquellos conocimientos que suelen estar ocultos a la razón, pero que son accesibles a la intuición. Es un símbolo de la sabiduría que proviene del propio mundo interior y que nos es transmitida por medio de sueños, visiones y otras experiencias del plano de lo trascendente.

Es igualmente un símbolo del destino que está escrito y que sólo se puede ir develando a través de estas señales.

La Sacerdotisa conoce y guarda este secreto. Sabe lo que se necesita y puede conducirnos en una forma indirecta y no aparente a vivirlo.

Esta carta puede indicar que es preciso usar la intuición para aclarar alguna situación y que debemos hacer caso de aquellos presentimientos que vienen de lo profundo de nuestro ser.

Representa nuestra conexión con el inconsciente y con aquello que está más allá de lo racional.La Sacerdotisa señala a una persona intuitiva, que puede ver lo que se oculta tras la superficie de las cosas.

Es capaz de comprender y aconsejar con sabiduría.

También puede referirse a alguien que no dice todo lo que sabe y que, a pesar de darse cuenta de algo, decide mantenerlo en secreto. En ciertas situaciones la carta puede sugerir silencio, reserva o discreción.

En su aspecto negativo, puede indicar un exceso de retraimiento o pasividad. Algunas veces retrata a la persona que usa su percepción intuitiva para engañar, alguien que oculta sus intenciones y que actúa solapadamente.

El recato y castidad de su figura, al reverso de la moneda se convierte en una conducta excesivamente tímida o fría.

LA EMPERATRIZ

ARCANO III

Es un símbolo de fertilidad, belleza y creatividad. Representa a la madre naturaleza, la que gobierna a sus hijos a través del instinto para que se atraigan y den frutos.

Su trono, escudo y corona revelan la dimensión de su poder, en tanto que su cetro lleva el símbolo de Venus, diosa del amor y la belleza, el impulso de amor entre los seres y de conexión entre lo espiritual y lo terrenal.

Su reino se extiende sobre el terreno de la sensualidad, del placer y los sentimientos. La

Emperatriz posee gracia y encanto, así como pasión y poder de atracción. Señala el deseo de disfrutar la vida, de experimentar placer y plenitud a través del cuerpo y los sentidos, así como de la belleza y el goce estético.

Está presente en el ámbito del arte y en el proceso creativo, dando nacimiento a un flujo abundante de ideas y formas.

En una lectura puede representar a la madre, a la esposa o a una mujer que inspira y atrae.

También suele señalar un nacimiento, el brote de un sentimiento amoroso o una boda.

A veces indica el desarrollo de algún talento creativo o de un nuevo proyecto en el que uno pone pasión y creatividad.

En su aspecto negativo,la Emperatriz puede aludir a un apego excesivo a los placeres, una persona dominada por las necesidades de su cuerpo; sexo, comida, bebida o drogas placenteras.

En algunos casos suele señalar una tendencia a la obesidad.

A veces retrata a una mujer que tiene una necesidad compulsiva de atraer a todos los hombres.

EL EMPERADOR

ARCANO IV

Representa orden, estructura, autoridad y poder. Gobierna el mundo de lo terrenal y material.

Actúa con realismo y firmeza, ejerciendo orden y llevando las cosas a su realización concreta.

Tiene sentido común y de organización, cualidades que le permiten separar lo importante y útil de lo que no lo es.

Como complemento de la Emperatriz y su generosa e ilimitada producción de frutos, el Emperador fija límites, selecciona, ordena y consolida la obra. Es práctico, metódico y eficiente. Su labor es crear una estructura sólida, un sistema en el que las cosas funcionen ordenadamente.

El Emperador es una expresión de auto-control, fuerza de voluntad y disciplina, con lo cual puede establecer su dominio y conquistar tareas difíciles. Tiene resistencia, perseverancia, concentración y gran capacidad de trabajo. Su figura autoritaria puede representar al padre, el esposo un jefe u otra figura masculina importante.

La aparición del Emperador en una lectura también podría sugerir que el consultante necesita realizar algo concreto o llevar alguna cosa a su materialización. A veces es reflejo de un momento en que se requiere poner orden o disciplina en la vida.

En su aspecto negativo, puede indicar un carácter dominante, excesivamente severo o autoritario.

Su énfasis en el orden impide que valore el lado más espontáneo y azaroso de la vida.

EL SUMO SACERDOTE

ARCANO V

Es el símbolo de la conexión con los planos superiores del alma humana. Señala al guía espiritual, cuyo conocimiento está al servicio de las personas que buscan su consejo. Su comprensión de los más elevados principios y su altruismo lo capacitan para orientar, consolar o mostrar un camino.

Es el maestro interno, el que nos puede iluminar si pedimos su ayuda. En el Tarot de Marsella se denomina El Papa- un padre espiritual para sus seguidores- el que también tiene otro sinónimo: Pontífice (ponti-fex: el que hace el puente).

Este puente es el nexo entre los planos superiores y el ser humano, esto es su condición de intermediario y comunicador. De este modo también puede representar a un brujo o un chamán, el representante en la tierra de los dioses y su mensajero, originalmente por medio de los oráculos. El Sumo Sacerdote existe en nuestro interior como un conocedor innato de la verdad, la bondad y todo aquello que ennoblece al ser humano y lo conduce hacia la fuente misma de tales virtudes. Por esta razón el Arcano puede también representar un sistema organizado de valores éticos y morales, los que apuntan a una conducta socialmente aceptada. Sin embargo, en su esencia más pura, el contacto con el guía interno es una experiencia individual distinta para cada ser humano, la que no alcanza a ser reemplazada por un código externo de creencias.

La aparición del Sumo Sacerdote en una lectura puede señalar a una persona cuya sabiduría o conocimientos podría ayudar al consultante, como un terapeuta, doctor, psicólogo, orientador o un experto en alguna disciplina esotérica. Alguien cuyo consejo es (o debiera ser) confiable. A veces suele señalar una iniciación a la vida espiritual, o la necesidad de conectarse con valores interiores.

Las expresiones negativas del Arcano pueden verse en los dogmas, el fanatismo religioso o en la repetición mecánica de rezos y ceremonias. También se muestra en quienes se sienten poseedores de la verdad o con el derecho de imponer sus creencias a otras personas.

EL ENAMORADO

ARCANO VI

Uno de los principales significados de esta lámina señala el despertar del amor, lo que está simbolizado como un acontecimiento que proviene de lo alto (el Sol, símbolo dela Divinidad y el ángel como su mensajero). El ángel representa a Cupido (Eros, dios griego del amor y del deseo), la flecha del destino que toca el corazón y despierta emociones y sentimientos que revolucionan la vida habitual.

El joven de la figura está entre dos mujeres, a punto de elegir a una de ellas, la que está señalada por la dirección de la flecha y en el lado de su corazón. Sin embargo su mirada aún se dirige hacia la otra, la que parece ser mayor y menos bella.

Esto sugiere otro de los significados de la cara, la necesidad de elegir entre dos opciones y tomar una decisión. Es la encrucijada que puede darse por ejemplo entre la razón y los sentimientos, entre la seguridad de lo conocido y la atracción por algo nuevo que nos motiva poderosamente.

A veces es un conflicto que se da entre la familia y la persona de quien uno se enamora, o quizás entre la pareja y un/a amante o alguien que aparece en el camino. De cualquier manera, el Arcano plantea tener que elegir entre dos alternativas, incluso no necesariamente en el plano amoroso, en que el factor clave es responder a lo señalado por el destino, siguiendo aquello que toca profundamente el corazón.

En una lectura, la carta puede indicar el comienzo de un romance, una aventura amorosa o la atracción sexual por alguien. También puede indicar una tensión entre intereses en conflicto o el tener que elegir entre dos caminos diferentes, así como la necesidad de responder a algo que mueve el corazón.

En su aspecto negativo, El Enamorado puede señalar una confusión de sentimientos, así como la fascinación por alguien que no es un buen amor. A veces indica el estar en medio de un triángulo amoroso o una infidelidad. Frecuentemente es una señal de dudas y vacilaciones y la indecisión que impide tomar un camino.

EL CARRO

ARCANO VII

Una antigua analogía se refiere al viaje del alma por esta vida por medio de la imagen de un carruaje, símbolo del cuerpo, cuyos caballos reflejan las emociones, en tanto que el conductor representa la mente. De este modo la figura contiene la idea de manejar y dirigir las facultades físicas emocionales y mentales en equilibrio y al servicio de la voluntad. Esto supone el hacerse cargo de la dirección que uno quiere dar a su vida y de los propios actos y propósitos.

En un sentido general, El Carro supone movimiento y una acción en que la fuerza emocional se expresa en armonía con la inteligencia.

La imagen de este Arcano también evoca las celebraciones que tenían lugar en Roma al regreso victorioso de un héroe tras una ardua campaña. Así El Carro habla de cualidades como el valor, la determinación, el poder y la conquista; la capacidad para luchar y superar los obstáculos que aparecen en el camino hasta obtener la victoria.

En las lecturas, es una carta de triunfo, de éxito obtenido gracias al propio esfuerzo. Implica asumir la responsabilidad de uno mismo y de los objetivos se tienen. Puede indicar la necesidad de emplear decisión y fuerza para manejar una situación y lograr vencerla.

El Carro puede también señalar desplazamientos; un viaje, una partida o un regreso, según el caso.

En su aspecto negativo, podría referirse a una persona atropelladora, que va tras su objetivo sin considerar los derechos de los demás.

A veces indica un conflicto entre las emociones y la mente, o entre el instinto y la razón.

LA JUSTICIA

ARCANO VIII

Una de las verdades universales enseña que el camino hacia la sabiduría es el camino del medio, el punto de equilibro que yace entre dos extremos o fuerzas opuestas. Uno de los significados de este Arcano se refiere a este principio de equidad. Los dos platos de la balanza de La Justicia representan dos partes de un todo, nuestra propia dualidad, que nos divide en consciente e inconsciente, masculino y femenino, bien y mal. De modo que nuestro equilibrio como personas depende de la conciliación y armonía entre ambas partes. Esto supone la capacidad para evaluar las cosas con honestidad e imparcialidad para encontrar lo verdadero y lo justo.

La Justicia, además trata del merecimiento de nuestras propias acciones y del premio o castigo que ellas provocan. Así, el Arcano enseña que lo que hoy nos sucede, para bien o mal, es la consecuencia de nuestro ayer y por tanto que somos los únicos responsables del futuro que estamos creando, según lo que pensamos, decimos y hacemos hoy. En este sentido, La Justicia es totalmente “justa”.

Por otra parte, la espada representa rectitud y poder para tomar decisiones, imponer justicia implacablemente y para luchar por nuestros derechos.

Al estarLa Justiciarepresentada por una mujer, es símbolo de que una decisión justa no puede ser un fallo puramente y mecánico en base a leyes rígidas, sino una evaluación en la que además de la razón interviene el sentir y un sentido de armonía de acuerdo a lo que dicta el corazón.

En una lectura, la carta alude a la necesidad de equilibrar, de ser equitativo y justo. Esto puede referirse tanto al equilibrio interior como a una situación externa en que hay que evaluar los pros y contras.

A veces indica el tener que actuar de árbitro o mediador entre dos partes en conflicto.

La carta puede indicar también la necesidad de tratar cuestiones legales o pactar acuerdos de algún tipo.

En su aspecto negativo, puede señalar una falta de equilibrio, parcialidad o  arbitrariedad, así como injusticias.

A veces es señal de que la persona no asume las consecuencias de sus actos y culpa a otras personas o a la mala suerte de los malos resultados que sus propias acciones han provocado.

EL ERMITAÑO

ARCANO IX

Es un símbolo de sabiduría, la voz de la experiencia que nos guía y aconseja en nuestro caminar por la vida.

El Ermitaño necesita de la soledad y el silencio, por ello se retira del mundo externo para así concentrarse en su vida interior.

El distanciamiento de los intereses y preocupaciones mundanas permite que ese ahorro de energía active y enriquezca su mundo interno.

La imagen lo muestra dirigiéndose a algún lugar. Es un viajero solitario en búsqueda del conocimiento espiritual, sabiduría que, sin embargo, está dispuesto a compartir con quienes encuentra en su camino y necesitan de su consejo.

Su lámpara es símbolo de su lucidez y de una conciencia que ilumina la oscuridad de una ruta desconocida: el conocimiento de sí mismo. Esta luz nunca se apaga, recordándonos la eternidad del espíritu. Puede ser igualmente una guía para quienes vienen detrás en el camino.

El Arcano también sugiere cualidades como madurez, prudencia y reflexión. Ya sea estando solo o rodeado de gente, mantiene la conciencia de su propia identidad y ésta no se diluye en la multitud. Su experiencia le ayuda a aceptar las limitaciones y contratiempos de la vida con filosofía. Sabe callar y tener paciencia, conoce los momentos en que debe moverse o detenerse. Puede verse en la necesidad de ocultar su saber y su luz, pero ésta no deja de brillar en su interior.

En una interpretación suele indicar la necesidad de un tiempo de retiro y soledad para reflexionar o para tener contacto con su ser interno.

Puede señalar la conveniencia de guardar silencio o de tomar distancia para ver con mayor claridad alguna situación.

A veces representa a una persona cuya experiencia y sabiduría puede ser una ayuda para el consultante, darle un consejo o una guía pare su vida.

Las desventajas suelen referirse a los excesos del aislamiento, como la soledad, el encierro en sí mismo y un apartamiento de los demás y de la vida, por desconfianza o temor al contacto con otras personas.

A veces la carta señala un aislamiento involuntario o forzado por las circunstancias.

El Ermitaño podría describir a una persona en extremo seria, reservada y lacónica. En ciertos casos se refiere a una persona muy valiosa, pero cuya introversión no ayuda a que otros le comprendan y valoren.

LA RUEDA DELA FORTUNA

ARCANO X

Señala un cambio inesperado, un acontecimiento inevitable e involuntario, ya que no es causado por una acción directa de la persona.

La Rueda de la Fortuna representa las vueltas de la vida.

Por la ley de los opuestos, lo que está elevado habrá de bajar y lo que está abajo deberá a su tiempo subir. La vida tiene una naturaleza cíclica; como en el efecto del péndulo, al llegar a un extremo la cosa se mueve hacia el opuesto. Vimos que una de las enseñanzas de La Justicia es el encuentro del punto de equilibrio entre los opuestos en un punto central, que en este caso es el centro dela Rueda. Quien llega a ese punto podrá sentirse más libre de los vaivenes de la fortuna, ya que no se embriaga con el éxito ni se hunde con el fracaso y nada le hará perder su equilibrio interno.

El Destino frecuentemente parece provocar este equilibrio (“el que se eleva a sí mismo habrá de ser rebajado. El que se rebaja a sí mismo habrá de ser elevado”).

Los cambios de la Rueda de la Fortuna, aunque aparentemente sean acontecimientos externos que suceden por azar, obedecen a una intención cuyo origen está en las misteriosas profundidades del ser que los vive y en leyes que velan por el cumplimiento del destino de cada cual.

Nada es casual en la vida. La sincronía de los acontecimientos diarios es por lo general un acontecimiento imperceptible para la mayoría. Cuesta relacionar los hechos externos cotidianos con lo que está sucediendo dentro de uno. Pero el carácter de los eventos a que alude La Rueda de la Fortuna suele ser de una dimensión tal, que si uno hace la conexión con los procesos internos podrá descubrir la razón y el significado que está detrás de estas vueltas de la vida.

En una interpretación, esta carta señala un inesperado suceso en la vida de una persona, afortunado o infortunado según las cartas que la acompañan.

En los casos más trascendentes, La Rueda marca un giro sorprendente del curso habitual de las cosas, en que la mano del destino actúa de acuerdo a un propósito inteligente y significativo para la vida de la persona.

Los aspectos negativos tienen que ver con la no aceptación de los cambios o la incapacidad para encontrarles un sentido. Puede tratarse de un suceso que ofrece una oportunidad de transformación y crecimiento, pero la persona no lo ve así o la adaptación a la nueva situación se hace con mucha dificultad o resistencia.

LA FUERZA

ARCANO XI

La imagen simboliza la relación entre la naturaleza animal que todos llevamos dentro y nuestra parte humana consciente.

El león no es dominado por el poder agresivo de un guerrero, sino por la habilidad de una dama que lo trata con suavidad.

Esto ilustra el hecho de que la verdadera fuerza no es sinónimo de una actitud violenta, sino de una fortaleza interna que se expresa con tranquilidad. Así, el arcano representa la armonía entre la fuerza del instinto y la capacidad del alma humana para manejarlo con inteligencia y dominio de sí.

El león simboliza la naturaleza primitiva y animal, expresada en nuestras pasiones y deseos. La relación de la dama con la bestia enseña a atender a nuestras necesidades instintivas sin reprimirlas o negarlas, evitando así que éstas nos dominen y se manifiesten en forma descontrolada. De este modo, la parte animal, sin perder nada de su fuerza, pierde su peligrosidad y en vez de ser como una bestia destructiva, entrega este poder instintivo al servicio de la persona.

En una interpretación, la carta es señal de fuerza emocional, de fortaleza, coraje y valor para enfrentar cualquier dificultad. Puede indicar una situación que es necesario enfrentar con calma, diplomacia o astucia, antes que con impaciencia o con el empleo de agresividad y fuerza bruta.

A veces suele señalar pasión, deseo y sexualidad, expresada con sutileza y auto dominio.

Retrata a una persona que puede ser intensa y apasionada y a la vez tranquila y paciente.

Los aspectos negativos indican a una persona explosiva, impaciente, que pierde el control con facilidad.

A la inversa, también puede reflejar una represión de los instintos o un exceso de control de las emociones.

EL COLGADO

ARCANO XII

Uno de los significados de este arcano es la perspectiva distinta en que pueden verse las cosas.

Representa el tener una postura única e independiente para mirar la vida, una originalidad que se expresa en el modo de pensar y en la capacidad para verlo todo desde un ángulo diferente.

El Colgado retrata a aquel individuo cuyos valores o estilo de vida difieren de los de la mayoría.

La imagen sugiere un acto de prueba o sacrificio, así como de inmovilidad o inactividad. Al invertir la carta el personaje parece estar bailando y la expresión de su rostro denota serenidad y entrega.

Así, lo que para la opinión general es visto como inactividad, para El Colgado es ,por el contrario, una acción vital, como la meditación o la dedicación a la vida interna.

La detención del cuerpo se torna en una danza del alma.

Esta prueba la sumisión y abnegación corresponde a la renuncia a un ego que quiere controlarlo todo y una entrega a la voluntad más sabia y profunda del ser interno. Sacrificio significa “hacer sagrado”.

En ciertos ritos de iniciación como los de algunas tribus americanas, existe el acto de colgarse y quedar suspendido para así activar visiones enviadas por el Gran Espíritu. Representa una prueba que puede ser dolorosa, pero que ofrece una recompensa significativa para el que la vive. El Colgado se refiere justamente a un sacrificio voluntario, con el fin de lograr un bien mayor.

El propio inconsciente provoca a veces esta inmovilidad por medio de enfermedades u otro tipo de reveses. Con ello intenta corregir una vida equivocada o forzar al individuo a invertir sus prioridades y mirar más hacia su interior.

En las lecturas suele indicar un sacrificio de algún tipo para obtener un beneficio o bien superior.

Otro significado frecuente es el de una detención o suspensión momentánea en las actividades habituales, quizás una pausa que permite ver las cosas desde una perspectiva diferente.

Puede advertir de la necesidad o conveniencia de mirar una situación desde el punto de vista del ser interno o de la espiritualidad.

A veces indica un tiempo de espera o transición.

El Colgado puede representar a una persona cuya manera de pensar o modo de vida es distinto al de la mayoría de la gente.

A veces, el sacrificio a que alude es el de la seguridad de una vida aprobada por la sociedad para atreverse a vivir de acuerdo a la propia individualidad, aún a pesar de las dificultades.

Puede significar aceptarse a sí mismo como un ser diferente.

Los aspectos negativos se refieren a una inmovilidad o detención forzada por circunstancias dolorosas.

La carta puede referirse a alguien que, siendo distinto a los demás, está en constante conflicto consigo mismo por no aceptarse tal cual es.

En ocasiones, El Colgado es señal de dudas, vacilaciones o un estado de desconcierto en que la persona no sabe qué hacer.

LA MUERTE

ARCANO XIII

Llamada también el Arcano sin nombre, esta carta representa destrucción, transformación y renovación, un cambio profundo y radical que marca un final dando paso a un nuevo comienzo.

Al igual que el día y la noche, la vida y la muerte son dos fases de un mismo ciclo. En la naturaleza todo se transforma. La fuerza de renovación de las cosas destruye lo envejecido y deteriorado para promover una revitalización del proceso de crecimiento.

Nadie se salva de esta fuerza de la naturaleza, destructora y constructora a la vez, dura y despiadada, pero sin la cual no se renueva la vida. La muerte es la transición entre una vida antigua que llegó a su fin y una nueva vida que está por nacer.

Esta experiencia de término puede significar que cosas que antes eran importantes ahora dejan de serlo y la persona tenga que desprenderse inevitablemente de lo que debe quedar atrás. Un estilo de vida, relaciones, hábitos y creencias, entre otras cosas. En la vida todo está sujeto a cambio y hay que desprenderse del pasado para poder avanzar.

La imagen muestra a un esqueleto, la estructura más perdurable que tenemos, con la guadaña de Cronos, dios del tiempo y sus implacables límites que determinan cuándo un período debe expirar.

La guadaña también permite la buena cosecha, lo que puede conservarse del tiempo anterior, así como el corte y separación de lo que ya no sirve.

La Muerte implica también un luto que es necesario vivir, para que luego venga la aceptación de la pérdida y la posibilidad de una nueva esperanza.

En una interpretación, la carta señala un final, algo que termina o muere para la persona. Indica un cambio drástico e inevitable, que supone que una situación debe necesariamente quedar atrás para dar paso a nuevas circunstancias.

Puede significar que la persona debe efectuar una transformación profunda de su personalidad, desprenderse de rígidos modos de pensar y de conductas que ya no corresponden a lo que el futuro le exige.

En o negativo, indica algo envejecido que ya no da frutos, un deterioro total de una situación, un cambio necesario que se estanca o se hace demasiado lento.

Frecuentemente indica la negación de una expectativa, fracasos en los planes y esperanzas que no se cumplen.

LA TEMPLANZA

ARCANO XIV

Es un símbolo de armonía y conciliación de aspectos que son opuestos y complementarios.

El ángel que vierte líquido de una vasija a otra representa la fusión perfecta de elementos de distinta naturaleza. Lo espiritual y lo material, razón y sentimiento, acción y quietud. Se combinan en sus proporciones justas.

A este Arcano también se le ha llamado Arte y El Alquimista, aludiendo a este verdadero arte de combinar esencias y realidades diferentes. El líquido que el ángel vierte habla de la fluidez con que naturalezas contrarias pueden mezclarse. Sus alas simbolizan una elevación espiritual que hace posible el estar por sobre el antagonismo de partes opuestas, de modo que pueda realizarse la mezcla en una unión armoniosa.

La Templanza representa un espíritu de conciliación, de paz y un sentimiento de armonía que irradia desde dentro hacia el exterior y conduce al manejo adecuado de cualquier situación de un modo natural y espontáneo. Es la facultad instintiva de saber equilibrar e integrar elementos dispares.

La Templanza es a la vez un sentimiento y un conocimiento innato, una paz interior y un tino externo, una actitud consciente y una sabiduría inconsciente.

Este Arcano también supone un sentido de moderación, un temperamento tranquilo y equilibrado que evita los excesos.

En una interpretación diferente, la carta puede señalar una situación que debe manejarse con calma y equilibrio.

Suele retratar a una persona que es armoniosa, tranquila y equilibrada, que sabe actuar atinadamente en cualquier circunstancia.

Sugiere combinar diferentes cosas en una proporción justa.

A veces indica una necesidad de moderarse, de evitar los excesos, así como de aquietarse y tener calma.

EL DIABLO

ARCANO XV

Simboliza la parte oscura del ser humano, una energía primitiva y animal que se aloja en la profundidad del inconsciente colectivo.

La memoria ancestral de la humanidad guarda en sus archivos las raíces pre-históricas sobre las que se fue construyendo la civilización con sus códigos sociales y morales. Pero ahí permanece intacto todo lo salvaje y crudo de nuestras tendencias primarias animales. Mientras más se ha distanciado el ser humano de este substrato que la hermana con las bestias, menos control tiene éste sobre su lado oscuro e inconsciente. El Diablo representa esta naturaleza salvaje y amoral de los instintos, la bestia que llevamos dentro y de la que uno no se puede desentender porque es parte de la totalidad del ser.

El Diablo suele encarnar aquellos impulsos y aspectos negativos que quisiéramos no tener y que nos provocan miedo, culpa o vergüenza. Es por ello que esta parte oscura tiende a ser proyectada hacia otras personas que merecen nuestra repugnancia y odio. (“la paja en el ojo ajeno en vez de la viga en el propio”)

Pero es necesario reconocer y aceptar la propia oscuridad, para evitar que al ser proyectada al exterior el mal nos ataque desde fuera. Sea lo que sea que El Diablo encarne en uno mismo, es mejor tenerlo al frente que a la espalda y ello ocurrirá cuando uno pueda mirar su lado oscuro y se haga cargo de él.

Este Arcano suele indicar una energía muy fuerte y magnética, con una gran carga sexual.

Es preciso que la persona sepa manejar esta energía sin ser esclavo de sus deseos, para que ésta pueda expresarse con fines creativos. (Lucifer quiere decir ” portador de luz”). Esto supone tener conciencia de que la vida es un todo que incluye lo luminoso y lo sombrío para poder manejar esta fuerza y no quedar atrapado por ella.

El Diablo a veces indica mucho éxito en el plano material, pero en la mayoría de los casos con el costo de verse esclavizado por los propios deseos y apegos. Los personajes atados a un costado de El Diablo representan esta esclavitud, muchas veces también de tipo sexual.

En una lectura, la carta puede representar el lado oscuro propio o de otra persona. Las cartas que acompañen a El Diablo son importantes para determinar cuándo este arcano puede considerarse en un sentido positivo. Por lo general indica una energía densa, muy cargada pasionalmente.

Suele señalar una sexualidad muy marcada, pero también obsesiva. El deseo de dominar y tener poder sobre otra persona por medio del sexo.

En ocasiones El Diablo es señal de miedos y bloqueos que frenan la libertad de la persona.

Puede señalar éxito material, con los riesgos ya señalados.

Lo negativo suele también referirse a una actitud excesivamente materialista hacia la vida. Retrata a una persona brusca, de bajos instintos, frecuentemente violenta, sin principios ni ética. También a alguien con gran afán de poder, que tiende a usar medios inescrupulosos, la manipulación del inconsciente de otras personas o magia negra para lograr sus fines.

A menudo El Diablo indica una dependencia de tipo sexual, compulsiva y obsesiva que produce infelicidad.

LA TORRE

ARCANO XVI

Señala un acontecimiento inesperado, un cambio repentino que provoca una ruptura con lo establecido.

La Torre es una construcción humana, una estructura sólida que culmina en una corona, la que es derribada por un rayo. La imagen alude a algo que parecía ser seguro, estable y a lo que además se le ha dado un valor supremo, coronándolo.

Ya sea que esta construcción se trate de una forma de vida, una relación un trabajo o una creencia,La Torre muestra el intento de hacerla durable, más aún, de darle una sobre valoración otorgándole una corona que el rayo ha echado por tierra implacablemente. Una voluntad más fuerte que viene de arriba ha querido destruir lo que la persona ha estructurado rígidamente en torno a sí, para de este modo señalar un cambio de rumbo en la vida de acuerdo a lo que su destino requiere.

Como construcciónLa Torre es un lugar estrecho, cuyas pequeñas ventanas ofrecen una visión bastante parcial de lo que hay más allá y esto parece justificar el remezón que la vida ha querido dar a sus ocupantes. Sin embargo, una vez que ha pasado el impacto de la caída el panorama aparece en toda su amplitud. Estar encerrado enLa Torre puede representar una situación limitante, incluso angustiosa, por lo que el arcano es también señal de una liberación de algo contenido o de una situación opresiva que restringe la libertad.

En este sentido, la caída del rayo provoca una explosión de júbilo, de alivio y desahogo, en que los personajes saltan acrobáticamente mientras en el aire flotan pelotas, globos o burbujas de colores que sugieren una celebración.

En una interpretación, la carta señala un hecho imprevisto que suele marcar un cambio radical o al menos notable en la situación de una persona. Puede indicar alteraciones bruscas, pérdidas, rompimientos y desmoronamiento de situaciones.

También La Torre puede aparecer como símbolo de una liberación, un despertar repentino o una apertura a un modo más amplio de ver la vida.

Los aspectos negativos o positivos de la carta van a depender de las otras cartas que le acompañen y del carácter general de la lectura y de las situaciones que ahí aparecen.

LA ESTRELLA

ARCANO XVII

Representa esperanza, fe y optimismo, la capacidad del alma de proyectarse más allá de su horizonte mental y físico.

Es una carta de inspiración y visión, la intuición de las posibilidades favorables que ofrece el futuro.

La Estrella nos conecta con el cielo, como expresión de espiritualidad y de una dimensión trascendente.

La figura femenina es el alma que enlaza esa realidad espiritual con nuestra vida terrenal. El agua que vierte de sus vasijas representa las corrientes de la vida, la energía que todo lo impregna y su poder de purificar y sanar. Por ello el arcano suele indicar curación y una armonía interna y externa.

La Estrella es un símbolo de orientación y guía, como cuando las constelaciones señalan la ruta a los navegantes, así como en el estudio de los astros, vistos como indicadores de las tendencias que influyen en nuestro destino.

La costumbre de pedir un deseo a una estrella fugaz expresa la creencia en un poder sobrenatural que nos puede beneficiar.

No hay que olvidar que las estrellas son en realidad soles, poderosas fuentes de energía, aunque su lejanía las haga ver pequeñas y de una luz apenas tenue. Sin embargo, están allí recordándonos que somos parte de un Universo y que tenemos un origen cósmico común.

En una interpretación,La Estrella indica que es necesario confiar y tener fe en que las cosas tendrán un futuro favorable. Suele indicar oportunidades y situaciones promisorias que podrán concretarse próximamente. Es una señal para el pensamiento positivo y la ley de la atracción, como los recursos necesarios para hacer realidad lo que se espera.

En momentos de oscuridad y desaliento, la carta ofrece la esperanza de que vendrán tiempos mejores.

Puede indicar sanación y alivio de males y problemas. No en vano, luego de la caída y el desconcierto producido por La Torre, aparece La Estrella como el siguiente Arcano.

En lo negativo, puede indicar que la persona tiene una actitud pasiva y confiada en exceso en la suerte, sin poner energía de su parte para lograr sus proyectos.

A veces muestra a alguien que no vive el presente y que sueña constantemente con un futuro ideal.

Rodeada de cartas negativas, es una señal de que las esperanzas pueden resultar falsas.

LA LUNA

ARCANO XVIII

Representa una dimensión profunda y a la vez primitiva del alma humana, las aguas del inconsciente colectivo.

Simboliza aquellas experiencias no racionales que surgen de estas profundidades; los sueños, el mundo de la imaginación, las visiones y otras vivencias tales como alucinaciones, temores ocultos y el miedo a lo desconocido.

La Luna señala también los estados de gestación, la incubación de aquello que en su momento saldrá a la luz solar, como en la espera en el vientre materno.

Este arcano expresa nuestras emociones y sentimientos profundos, el vínculo con lo materno y con nuestros orígenes.

Los perros o lobos que aúllan, son alegorías de este nivel instintivo, sub-consciente, en tanto que el crustáceo recuerda el origen arcaico y primitivo de la psique, contenido en la memoria ancestral.

La Luna tiene una connotación poética, propia de la naturaleza soñadora y melancólica de lo femenino. Indica ciertos aspectos de la realidad que sólo pueden percibirse por medio de la intuición o los presentimientos, más que por la conciencia racional que predomina en el estado de vigilia. Muestra los matices, luces y sombras que aparecen ante nuestra vista una vez que el sol y su brillante luz están bajo el horizonte.

Los aspectos negativos tienen su origen en una relación poco fluida con el inconsciente en algún sentido, ya sea por el miedo a lo irracional, como por una dificultad o bloqueo que no permite que el interior se exprese libremente.

La Luna puede indicar estados de confusión o desorientación en que no se pueden ver las cosas con claridad.

Así como la carta retrata a una persona imaginativa, intuitiva o psíquica, también podría representar a alguien soñador en exceso, confuso o poco confiable.

En una interpretación, La Luna indica la necesidad de profundizar interiormente, tal vez de explorar aspectos inconscientes de alguna situación. A veces señala que algo debe pasar por una etapa de gestación y desarrollo antes de poder salir a la superficie.

La carta puede querer decir que la persona que consulta no está viendo claramente las cosas, ó bien que las circunstancias en sí mismas son poco transparentes, lo que la expone al riesgo de sufrir engaño o traición.

EL SOL

ARCANO XIX

Es la imagen de la luz radiante y pura que nace del ser interno. Esta energía luminosa se manifiesta como plenitud, fuerza vital y alegría de vivir.

Representa conciencia en el más elevado sentido de la palabra, la conciencia de la unidad del ser con toda vida y la felicidad que este sentimiento de totalidad produce.

Tal como el astro central reúne a los planetas de su sistema en torno suyo, el ser interno es el núcleo detrás de las diferentes facetas de la personalidad.

Los niños que aparecen en la lámina ilustran el estado inocente de la infancia, período en que este ser interior se muestra espontáneamente y expresa en sus alegres juegos las semillas de esa totalidad que es la meta final de la vida.

El Sol es una imagen de una total y profunda alegría, de una felicidad que brota desde adentro y que hace que la vida se vea en todo su brillo y esplendor.

La salida del sol señala el retorno de la luz luego de la oscuridad de la noche. Cada amanecer es un despertar a la vida, después de la espera nocturna en el vientre lunar. No en vano El Sol sigue a La Luna en el orden de los arcanos.

Así también el Solsticio de Invierno señala el momento en que la luz solar comienza un nuevo ciclo de crecimiento luego de su mengua en el período invernal. Esta resurrección de la luz que nunca muere, es la razón por la que desde mucho antes de la era cristiana, el sol era considerado por diferentes culturas como un símbolo de la esencia inmortal del ser humano.

Este retorno luminoso que tiene lugar cada día y cada año, trae consigo la esperanza y la alegría de un nuevo comienzo.

En la interpretación, la carta augura éxito en los proyectos, resultados felices, un tiempo de dicha y buena fortuna. La aparición de El Sol podría señalar el inicio de un período favorable, buena salud y prosperidad.

A veces representa a una persona segura de sí misma, que tiende a destacarse en el ámbito de su actuación y lograr honores y prestigio. También señala cualidades como don de mando, capacidad para organizar y atraer a otros por su vitalidad y magnetismo o por una personalidad luminosa y alegre.

Como con el resto de los arcanos, hay también aspectos negativos que considerar. Estos pueden indicar una tendencia a brillar y destacarse en una situación en que lo adecuado sería pasar desapercibido.

La carta puede también sugerir a una personalidad demasiado fuerte o dominante, una inclinación a eclipsar a otros, engreimiento y egocentrismo.

EL JUICIO

ARCANO XX

Representa el llamado a realizar un cambio decisivo, el que puede significar el ascenso a un estado superior en la vida.

Frecuentemente se trata de algo que uno sabe que debe hacer y la conciencia avisa que ha llegado el momento de hacerlo.

Señala una nueva forma de ver y de vivir la realidad, cuya causa u origen es una evaluación de las propias acciones en el pasado. El Juicio puede significar el cosechar los frutos de lo que se ha hecho bien, o las consecuencias de culpas y errores. La diferencia en este sentido con La Justicia es que hay un llamado o voz que proviene del ser interno, cuya fuerza y poder es superior a la voluntad del ego y cuyo alcance es aún más trascendente. El Juicio implica una decisión final y promueve un renacimiento, una renovación y evolución.

La imagen de los seres que resucitan de la tumba es un símbolo del renacer de aquello que ha sido relegado al inconsciente, la recuperación de algo propio perdido u olvidado, que ahora reaparece a la luz de una nueva conciencia y de una visión desde un nivel más elevado.

El Juicio puede indicar un despertar a nuevos propósitos y objetivos en la vida.

Tanto El Juicio como La Muerte representan transformación y cambio, pero mientras ésta pone el acento en el fin de una etapa y el duelo que esto puede significar, El Juicio acentúa aquello que puede venir tras el cambio, una resurrección y ascenso a una dimensión superior.

En una interpretación, la aparición de El Juicio indica un tiempo en que la persona que consulta está ante la oportunidad de un cambio para mejor. Puede señalar un ascenso o un avance a un nivel superior en relación al tema de la consulta.

El Juicio también señala el tener que hacer una revisión o evaluación de las propias acciones para luego tomar una decisión final hacia un cambio evolutivo.

La carta representa, renovación, mejoría y la posibilidad de retomar acciones o actividades que fueron importantes en el pasado y habían quedado en el olvido o postergadas.

Sus aspectos negativos tienen que ver con una debilidad o falta de voluntad para responder al llamado al cambio, lo que implica la pérdida de una oportunidad para que la persona crezca y evolucione.

EL MUNDO

ARCANO XXI

Representa una culminación exitosa, la consecución de los esfuerzos por alcanzar un objetivo.

El Mundo señala el feliz resultado luego de las vicisitudes de un arduo proceso. Es un símbolo de realización, de logro final, de plenitud y síntesis.

La lámina muestra una figura central con características hermafroditas, lo que contiene la idea de una unión de opuestos, masculino y femenino, consciente e inconsciente, cuerpo y alma, lo interno y la realidad externa. Todo es integrado en una totalidad en que convergen los distintos aspectos del ser.

El Mundo es el último de los Arcanos, la etapa final de una larga aventura. Al mismo tiempo, la forma ovalada que rodea a este ser sugiere un huevo, es decir, contiene el germen de un nuevo desarrollo, al igual que un fruto que tiene en su Interior la semilla de un futuro árbol.

El Toro, el León, el Águila y el Ángel son los símbolos de cuatro signos centrales del Zodíaco, representantes de los cuatro elementos, una analogía de estabilidad y totalidad.

El Mundo es la imagen del “Uno” manifestado en cada ser, grande o pequeño. Desde el átomo a la galaxia, cada organismo es un mundo completo en sí mismo, en el que el microcosmos es el reflejo del macrocosmos que lo contiene.

Como muestra de lo anterior, un experto puede ver en el ojo de una persona el estado de los diferentes órganos de su cuerpo. Cada ser es la expresión corpórea de un instante del universo, por lo que, sea o no consciente de ello, lleva dentro de sí al Infinito que lo vio nacer.

Así, El Mundo es un símbolo de ese estado de la evolución en que el individuo llega a ser consciente de su identidad con el Cosmos de su unidad con toda vida. Como el danzarín central, él es El Mundo y El Mundo está en él.

En una interpretación, la carta indica el logro de una meta, un resultado satisfactorio y feliz. Es un símbolo de triunfo, de éxito. Puede señalar reconocimiento, admiración y honores.

Representa la culminación de un proyecto o período en la vida.

El Mundo, a veces muestra una situación en que todos los aspectos de una persona están en juego. Anuncia a sí mismo la posibilidad de realizarse en todos los ámbitos de su vida.

En sus aspectos negativos, señala a la persona detenida o paralizada ante el desafío de dar cumplimiento a una meta.

Es el llamado “miedo al éxito” por los posibles cambios que podrían suceder, de modo que la persona prefiere quedarse donde está. El Mundo también puede indicar un sumergimiento en lo mundano, en el ajetreo o la atracción de la realidad externa, descuidando los aspectos más profundos y espirituales.

Por Hector Sepp

Diario El Muro


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